La fuerza de La Araucanía está en su gente. En los pequeños negocios, en las cooperativas, en los emprendedores y emprendedoras que, día a día, sostienen la economía local con trabajo, creatividad y sacrificio. Ricardo Celis lo sabe bien: su programa para el Senado pone al emprendimiento regional en el corazón del desarrollo económico sostenible.
Impulso para las pymes, cooperativas y emprendedores
El eje “Crecimiento Económico” propone un modelo de desarrollo que une campo y ciudad, innovación y tradición. “Cuando apoyamos a las pymes y cooperativas locales, no solo generamos empleo; fortalecemos la identidad y la economía de la región”, afirma Celis.
Entre sus propuestas destaca la Ley de Encadenamiento Productivo y Desarrollo Local “Araucanía Crece”, que busca que más empresas locales sean parte de las cadenas de valor, especialmente en sectores como agroindustria, turismo, tecnología y servicios.
Esta ley incluye incentivos tributarios, plataformas digitales para conectar oferta y demanda regional, y un fondo especial para promover la compra local.
Un centro regional para el talento y la innovación
La Araucanía tiene jóvenes con ideas brillantes, pero muchas veces sin apoyo ni financiamiento. Por eso, Celis propone la creación del Centro Regional de Emprendimiento e Innovación, un espacio donde se combine formación tecnológica, asesoría empresarial y financiamiento para nuevas startups.
El objetivo es capacitar a 5.000 personas y acompañar la creación de 1.000 emprendimientos antes de 2030, potenciando el talento regional en áreas como programación, inteligencia artificial, energías limpias y ciberseguridad.
“Queremos que los jóvenes de La Araucanía puedan crear desde aquí, sin tener que irse a Santiago para tener oportunidades”, señala el candidato.
Economía verde y oportunidades sostenibles
Celis apuesta también por transformar la región en un polo de energías limpias y empleos verdes. Con su plan “Energía para el Futuro”, se busca impulsar proyectos solares, eólicos e incluso de hidrógeno verde, generando 10.000 empleos sostenibles al 2032.
Este crecimiento irá acompañado de una reforma tributaria progresiva, que garantice que los recursos generados vuelvan a las comunas: más hospitales, más escuelas y mejores caminos.


